Tu forma de sentarte
La silla frente al escritorio: cinco ajustes para revisar
La silla y el escritorio funcionan juntos. Revisa asiento, brazos, respaldo, pantalla y espacio para moverte.

1. Empieza por el asiento
Prueba la altura con el calzado que sueles usar y comprueba cómo apoyas los pies. Revisa también la profundidad del asiento: la postura que aparece en una foto no reemplaza una prueba con tus propias medidas.
2. Acerca la silla al tablero
Los reposabrazos no deberían impedir que te acerques al escritorio para la tarea que estás haciendo. Si son regulables, prueba su altura y posición. Si no lo son, compara sus medidas con la parte inferior del tablero.
3. Reconoce qué puedes ajustar
Una ficha puede hablar de cabecera, soporte lumbar, brazos y mecanismo de reclinación. No son la misma función. Identifica los controles antes de usarlos y comprueba cuáles corresponden a tu modelo. Core C1, por ejemplo, declara soporte lumbar acolchado 2D y brazos 4D; revisa el detalle de cada configuración.
4. Mira dónde queda la pantalla
Una vez elegida la posición de la silla y del teclado, comprueba la ubicación de tu pantalla. El espacio debe permitirte leer y usar los controles sin tener que alejar la silla de la superficie de trabajo.
5. Deja espacio para moverte
Retira la silla como lo harías al levantarte y revisa el paso alrededor. El tamaño de una base y la apertura de una puerta son tan concretos como el ancho de un tablero. Si algo no encaja en tu espacio, anótalo antes de comparar otro modelo.
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