Espacios pequeños
Un rincón de trabajo en pocos metros: empieza por medir
Antes de elegir un escritorio, dibuja el espacio que realmente puedes usar. El ancho es solo el comienzo.

Mide el lugar, no solo la pared
Una pared libre no siempre significa que todo ese ancho esté disponible. Una puerta, un cajón o el paso hacia una ventana también necesitan espacio. Marca en el suelo la superficie que ocuparía el tablero y recorre la habitación como lo haces todos los días.
En HAVEN Lift One 120, el tablero declarado es de 120 × 60 cm. Esa superficie ayuda a imaginar el conjunto, pero debes sumar el espacio que usará la silla al retirarla y cualquier mueble que se abra cerca.
Haz una prueba con lo que ya tienes
- Coloca tu laptop o monitor, el teclado y los objetos que usas cada día sobre una superficie similar.
- Comprueba dónde quedarán el enchufe y los cables. Si el escritorio sube, el recorrido del cable también debe acompañarlo.
- Revisa la profundidad disponible: una pantalla, su base y un teclado pueden ocupar más de lo que parece en una foto.
Piensa en el conjunto, no en una pieza aislada
La silla debe poder acercarse al tablero y retirarse sin bloquear el paso. Compara la altura del asiento y la posición de los brazos con la mesa que piensas usar. Cuando la ficha no declare una medida que necesitas, consúltala antes de comprar.
Un rincón pequeño puede sentirse ordenado con pocas piezas bien elegidas. Empieza por lo que usas a diario y deja el resto para después.
Antes de decidir
Guarda las medidas de tu espacio y contrástalas con la ficha de la configuración exacta que vas a elegir. En modelos con varios acabados, revisa también el color del tablero y de la estructura: el nombre de la colección no sustituye la ficha de cada opción.
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